16 abril 2026
por Madrid Nuevo Norte
Madrid Nuevo Norte da un paso más con la aprobación inicial por parte del Ayuntamiento de Madrid del Proyecto de Estatutos y Bases de Actuación para constituir la Junta de Compensación del área Malmea-San Roque-Tres Olivos, uno de los ámbitos clave del gran desarrollo urbanístico del norte de la capital.
La decisión, adoptada por la Junta de Gobierno, supone un paso relevante en la tramitación de una actuación que tendrá un fuerte impacto residencial, urbano y de movilidad. En concreto, este ámbito será el que más vivienda aportará dentro de toda la operación, con más de 7.100 viviendas, de las que más de 1.400 contarán con algún tipo de protección pública, lo que equivale al 20 % del total. Las restantes, unas 5.700, serán de vivienda libre.
La futura transformación de Malmea-San Roque-Tres Olivos no se limitará a la construcción de vivienda. El proyecto contempla una amplia dotación de equipamientos públicos de carácter sanitario, educativo, deportivo y social, concebidos para atender las necesidades de los futuros residentes y de los barrios ya existentes en el entorno.
Además, la actuación reservará más de 509.000 metros cuadrados para redes públicas locales, lo que permitirá desarrollar una importante estructura de espacios para la vida vecinal. De esa superficie, más de 160.000 metros cuadrados se destinarán a zonas verdes y espacios libres, mientras que otros 136.000 metros cuadrados estarán dedicados a equipamientos sociales y servicios urbanos. A ello se suman más de 210.000 metros cuadrados de vía pública.
El nuevo ámbito también incorporará superficie para actividad económica, con 214.864 metros cuadrados para uso terciario de oficinas y 36.119 metros cuadrados destinados a uso comercial, configurando así un desarrollo mixto con capacidad para combinar residencia, empleo y servicios.
Uno de los elementos más destacados del proyecto será la creación de un gran eje ambiental norte-sur, concebido como columna vertebral verde del nuevo barrio. Este parque lineal conectará los nuevos desarrollos con el entorno natural del monte de El Pardo, siguiendo la prolongación de la calle Agustín de Foxá hasta enlazar con el paseo de la Castellana.
La intención municipal es que este corredor verde no solo mejore la calidad ambiental del entorno, sino que también actúe como elemento de cohesión entre áreas tradicionalmente separadas por infraestructuras ferroviarias y viarias.
En paralelo, se reforzará la movilidad ciclista, con una nueva red de carriles bici que conectará con el Anillo Verde Ciclista y con el carril bici de Colmenar Viejo, favoreciendo una movilidad más sostenible en uno de los desarrollos más ambiciosos de la capital.
El proyecto incorpora también una profunda mejora de las conexiones viarias y peatonales en el norte de Madrid. Uno de sus objetivos centrales es acabar con una fractura urbana histórica que durante décadas ha aislado barrios enteros y ha funcionado como una barrera artificial dentro de la ciudad.
Para ello, se prevé reforzar la transversalidad este-oeste entre Fuencarral y Las Tablas mediante tres puentes y un túnel: el puente de Malmea, el de prolongación de Cardenal Herrera, el puente del Monasterio de Arlanza y el túnel de Afueras de Valverde.
A estas actuaciones se sumarán, en la zona sur, tres nuevas conexiones sobre la M-30: dos nuevos puentes en las calles de Agustín de Foxá y Antonio Cabezón, así como la reforma y ampliación de la pasarela ya existente en Mauricio Legendre, que enlazará con el futuro Centro de Negocios de Chamartín.
La actuación urbanística prevé también una apuesta decidida por el transporte público. En este ámbito se proyectan dos nodos de transporte, uno al norte y otro al sur, y cada uno de ellos contará con nueva estación de Metro, de Cercanías y varias paradas de autobús prioritario de alta capacidad, con plataforma reservada y prioridad semafórica.
Este planteamiento encaja con el modelo general de Madrid Nuevo Norte, que busca que el 80 % de los desplazamientos del nuevo desarrollo se realicen en transporte público, reduciendo así la dependencia del vehículo privado y favoreciendo una movilidad más eficiente y sostenible.