9 julio 2026
por Madrid Nuevo Norte
Los Caminos de Santiago que recorren el norte peninsular son, desde 2015, Patrimonio de la humanidad de la UNESCO. Pero, ¿sabías que existe un ramal de esta histórica red de senderos que parte de la ciudad de Madrid y trascurre por Chamartín y Fuencarral, muy cerca de Madrid Nuevo Norte?
Nadie se imagina a un peregrino del siglo XIII viajando hasta Roncesvalles, Somport o Irún para iniciar ahí el Camino de Santiago. No hubiera tenido sentido, ya que todos ellos salían de sus lugares de origen y se dirigían, por los itinerarios más directos posibles en busca del llamado Camino Francés, ya que esa era la ruta más transitada y en ella contaban con infraestructura de apoyo, coincidían con otros caminantes y no viajaban solos.
Ese es el espíritu con el que, en 1993, la Asociación de Amigos de los Caminos de Santiago de Madrid,

Llegada a Manzanares el Real por el Camino. Imagen: Asociación de Amigos de los Caminos de Santiago de Madrid
El camino gira a la izquierda y, por un buen rato, el peregrino transitará por barrios muy cercanos al ámbito de Madrid Nuevo Norte. Pasará junto a las Cuatro Torres, hasta el hospital de La Paz. Aquí, las señales del suelo y las flechas amarillas llevan al peregrino a través del barrio de Begoña hasta el hospital Ramón y Cajal. Más adelante, se cruza la avenida del Cardenal Herrera Oria y, por una estrecha calle entre las vías del tren y el pueblo de Fuencarral, se llega a Montecarmelo; tras callejear un rato, se sale por fin al campo.
Entre tierras de labor, lomas y zonas baldías, el camino sigue por un paisaje muy abierto, dejando detrás el skyline madrileño y bordeando El Pardo: a lo lejos, su tapia nos servirá de guía, siempre a nuestra izquierda.
Tras pasar por El Goloso se llega hasta Canto Blanco, donde se toma la senda hasta Colmenar Viejo, en la que hay que vadear el sinuoso arroyo Tejada hasta 11 veces. Luego, se continúa hasta Manzanares el Real, por una preciosa vía pecuaria. Desde esta localidad serrana, al pie de La Pedriza, el camino seguirá por la Cañada Real Segoviana, pasando por El Boalo, Cerceda, Mataelpino y Navacerrada, hasta llegar a Cercedilla.
En este típico pueblo serrano, el camino se torna en senda de montaña y, aprovechando los restos empedrados de la llamada Calzada Borbónica, asciende hasta el puerto de la Fuenfría, que con sus 1.796 metros de altitud, es la cota más alta de cualquier Camino de Santiago que discurra por la Península, bastante más que el célebre alto del Cebreiro, a las puertas de Galicia, que se queda en los 1.330 metros.
Aquí termina el tramo madrileño. En el puerto comienza el descenso hacia la vertiente segoviana y, tras pasar por la Fuente de la Reina y la Cruz de la Gallega, se llegará a Segovia. Y, saliendo por la Puerta de Santiago de esta ciudad castellana, los peregrinos alcanzarán Sahagún nueve días después. De allí todavía quedarán 356 kilómetros de Camino Francés hasta llegar a Compostela.
decidió dibujar esta senda desde la ciudad del mundo que más peregrinos aporta al Camino. Definiéndola y marcándola con las conocidas flechas amarillas, mojones de piedra y, más recientemente, con unas señales en el suelo, “con la estrella del camino y el oso del escudo de Madrid sujetando un bordón de peregrino”, nos contaba allá por 2019 el entonces presidente de la citada asociación jacobea y experto conocedor de la ruta, Jorge Martínez-Cava.
Según Martínez-Cava, desde Madrid hasta Sahagún, donde enlaza con el Camino Francés, “hay 350 kilómetros, que se suelen hacer en 13 etapas. El paisaje es muy variado; podemos ver casi todos los ecosistemas: urbes, parques nacionales, alta montaña, campiña, pinares, tierra de campos… este es el único Camino de Santiago dentro de España en cuyo 90% del recorrido no se pisa asfalto. Además, hay 35 albergues y lugares de acogida, así como hostales con precios especiales para los peregrinos”, nos explicaba.
El Camino de Madrid sigue, básicamente, el trazado de la vía romana XXIV del Itinerario Antonino. Para quien se anime a emprenderlo, hay que advertir que actualmente es “un camino muy solitario”, en palabras de Martínez-Cava. “Las etapas son largas. No es un camino para novatos. Es para quien busca vivir un camino similar al Camino Francés hace 30 años”, nos advertía el experto.

Subida al puerto de la Fuenfría. Imagen: Antonio Guerrero
La ruta parte de la Real Iglesia Parroquial de Santiago y San Juan Bautista (calle Santiago, 24), muy cerca de la plaza de Oriente y el Palacio Real. Allí se puede solicitar la credencial del peregrino, que sirve para poder pernoctar en los albergues públicos. El camino sigue dentro de la ciudad por la plaza de Isabel II, Costanilla de los Ángeles, calle de las Conchas, calle de las Veneras, plaza de Santo Domingo, calle de San Bernardo, glorieta de Quevedo y la calle Bravo Murillo, antigua carretera de Francia, hasta la plaza de Castilla. “Allí, en la estación de autobuses, ponen el primer sello en la credencial a los peregrinos”, explicaba Martínez-Cava. “Más tarde, también podrán sellar en Montecarmelo”.
Jornadas sugeridas (dificultad: media)
