13 marzo 2026
por Madrid Nuevo Norte
MIPIM, la feria inmobiliaria más influyente del panorama internacional, fue el escenario de la mesa redonda European City Models: The Madrid Way, celebrada en el Geo Focus Stage del Palais Central de Cannes, el foro dedicado al análisis geopolítico de los entornos habitados. Un encuentro que reunió a voces de referencia en la reflexión urbana global y que estuvo moderado por Miguel Hernández, director de Estrategia y Desarrollo Corporativo de Crea Madrid Nuevo Norte.
La sesión propuso un viaje “de lo global a lo local”, analizando primero las tendencias que están redefiniendo los modelos urbanos y, después, cómo esas claves se aterrizan en el contexto europeo y, muy especialmente, en la región y en la ciudad de Madrid. En este contexto, tanto la Comunidad como el Ayuntamiento están revisando en profundidad su urbanismo para adaptarlo de forma que sea capaz de responder a los retos a los que se enfrentan las grandes ciudades actualmente.
La conversación se abrió con Helene Chartier, directora de Planeamiento y Diseño Urbano en C40 Cities, la red internacional que trabaja con las grandes urbes del planeta para acelerar la acción climática. Chartier planteó una visión amplia de los principios urbanos hacia los que el mundo ya sabe que debe avanzar: “Independientemente de los condicionantes geofísicos o culturales, hay fundamentos comunes a los que debemos dirigirnos la como compacidad, la resiliencia y la vivienda asequible”, afirmó.
Chartier explicó que recuperar la compacidad “que fue el sello histórico de las ciudades europeas” es una condición esencial para frenar la expansión urbana dispersa, e hizo un llamamiento a “devolver su magia a las ciudades europeas”. Advirtió de que estudios de su organización proyectan que las ciudades podrían triplicar su tamaño físico hacia 2050, por lo que intensificar y mezclar usos es imprescindible para evitar la repetición de casos como La Défense, detalló, “que no ha sabido reactivarse tras la pandemia”.
Asimismo, destacó ejemplos positivos como el de Portland, que ha delimitado legalmente su expansión mediante un cinturón verde y ha eliminado la zonificación de vivienda unifamiliar para priorizar densidades mayores; o Seúl, donde “ya no existe un único centro urbano, sino varios, todos con el mismo peso”.
En materia de resiliencia, Chartier insistió en la necesidad de diseñar ciudades capaces de soportar shocks —económicos, climáticos o sociales— sin colapsar. Recordó ejemplos históricos como Curitiba, referente en movilidad sostenible, y la importancia de promover desarrollos que se liberen del protagonismo del coche y apuesten por tipologías flexibles. A ese respecto, señaló que “no se trata solo de tener una visión, sino de saber cómo hacerla posible”
Finalmente, subrayó la importancia de la cohesión social: “No se trata solo de la mezcla de usos, sino de la mezcla de gentes”, resaltó. Y fue clara respecto a la dirección a seguir. Para Chartier, mientras los entornos urbanos de países como India necesitan seguir creciendo físicamente, en Europa y EEUU ha llegado el momento de “dejar de expandirse y volver a mirar hacia los centros urbanos”.
En el debate también estuvo presente Jakob Norman-Hansen, director de redes urbanas en BLOXHUB, el centro de innovación urbana danés que impulsa la colaboración público-privada para diseñar ciudades más sostenibles. Norman-Hansen explicó que su institución “estudia el ecosistema de Dinamarca” y trabaja para trasladar a Europa aprendizajes exportables sobre crecimiento urbano.
Esta entidad ha estado a cargo de la edición de The Copenhagen Way, un manual que sintetiza la experiencia de una ciudad que ha avanzado hacia un modelo neutro en carbono —“Copenhague ha llegado a ser neutra en carbono en 2025”, señaló—, aunque también destacó que otras ciudades europeas, como Ámsterdam, “han perfeccionado el modelo para lograr vivienda asequible incluso más que los países nórdicos”. Recalcó, además, que el modelo urbano europeo exige corresponsabilidad e involucrar a la ciudadanía para construir cohesión social.
Norman-Hansen coincidió en la importancia de tres claves: la resiliencia urbana como “ventaja competitiva”; la lucha contra el cambio climático; y la vivienda asequible. A ese respecto, subrayó que las ideas sobre vivienda deben actualizarse: no se puede seguir pensando en un único tipo de familia a la hora de planificar.
En su intervención, el representante de Bloxhub lanzó una reflexión sobre Madrid: “Es un caso muy inspirador, porque os encontráis en un proceso de reinvención, pero no en medio de una crisis profunda como ocurrió en Copenhague, sino en tiempos de bonanza, y eso tiene especial mérito”.
El enfoque regional lo aportó Miguel Martínez de Guzmán, asesor técnico en la Dirección General de Suelo de la Comunidad de Madrid, quien destacó que Madrid es hoy un hub internacional para el negocio y el turismo, pero que el gran reto actual es la vivienda. A ese respecto, subrayó la importancia de flexibilizar la regulación: “Necesitamos un marco flexible y una planificación estratégica”, no esquemas rígidos y burocráticos que ya no funcionan. Avanzó que este cambio se concretará en la nueva Ley del Suelo regional —LIDER—, que introduce los planes territoriales y los planes estratégicos municipales, situados estos últimos por encima de los planes generales tradicionales, considerados hasta ahora la figura municipal dominante. Y fue claro sobre el objetivo institucional: “Menos papeleo, menos burocracia y más escuchar a las ciudades”. También explicó el papel del Plan Vive, basado en la colaboración con el sector privado para ampliar significativamente la oferta de vivienda asequible.
En cuanto a los estándares de sostenibilidad, el representante de la Comunidad destacó que los aprendizajes de sostenibilidad e innovación derivados de Madrid Nuevo Norte ya se están trasladando a nuevos consorcios urbanísticos que se plantean desde el gobierno regional, lo que ha convertido a este gran proyecto de regeneración urbana en punta de lanza de una nueva forma de hacer urbanismo a nivel autonómico.
La visión municipal llegó de la mano de Myriam Peón, responsable de la oficina del Plan Estratégico Municipal del Ayuntamiento de Madrid, creada para activar una nueva manera de gestionar el urbanismo en la capital. “Nuestro papel como administración es hacer que las cosas ocurran”, afirmó.
Peón explicó que la oficina se fundamenta en pilares como la información y comunicación, “porque el urbanismo es complejo y suele comunicarse de forma críptica pese a afectar al día a día de toda la ciudadanía”; o el cambio normativo, es decir, actualizar reglas para responder a los nuevos retos. Además, Peón ha afirmado que“el urbanismo debe dejar de ser predictivo para pasar a ser adaptativo”, incorporando inteligencia colectiva y enfoques multidisciplinares.
En cuanto a la tecnología, destacó la importancia de aprovechar el big data y la medición de parámetros reales para elegir las mejores soluciones de una manera más sencilla y objetiva.
En cuanto al alcance del plan, enfatizó la importancia de la visión metropolitana: “Se trata, simplemente, de hablar y entenderse con los municipios vecinos”. Y añadió una dimensión clave: el tiempo. El urbanismo opera en “cuatro dimensiones”, dijo, porque planifica a largo plazo, debe responder a las necesidades actuales, y también debe entender los ritmos cotidianos de la ciudad, como los tiempos necesarios para desplazarse en el entorno urbano.
Peón insistió en que aumentar la oferta de vivienda es prioritario, y que ello pasa por la regeneración urbana y la rehabilitación. “La rehabilitación no es una tendencia; es una cultura”, apostilló.
En definitiva, la sesión sirvió para ilustrar que, aunque cada ciudad parte de realidades distintas, y cada escala de actuación requiere de estrategias y herramientas propias, existe un consenso creciente sobre el rumbo a seguir: densidad bien diseñada, resiliencia urbana, vivienda asequible, gobernanza flexible y participación ciudadana. En ese mapa europeo y mundial, Madrid se perfila como un caso de estudio, transformando su modelo urbano de crecimiento en un momento muy dinámico, y con proyectos de referencia a nivel global como Madrid Nuevo Norte.